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Integración de ESG y Ciencia de Datos en la Industria

El acrónimo ESG (Environmental, Social, and Governance) se utilizó por primera vez en 2005, en el informe «Who Cares Wins» (en portugués, «Who Cares Wins»). Desarrollado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (Naciones Unidas), el concepto ha ido ganando espacio en los medios de comunicación y las empresas en los últimos años. Según la Fundación Vanzolini, para equilibrar estos tres pilares, la industria debe integrar este pensamiento en el negocio central y la cultura organizacional.

Acciones como el desarrollo de sistemas de logística inversa y la definición del destino de los residuos, priorizando el reciclaje, se enmarcan en el pilar medioambiental. En el pilar social (Social), es posible invertir en la cualificación y formación de los empleados. Por último, la gobernanza puede mejorarse cuando los procesos de la organización se diseñan de forma transparente y con una gestión optimizada.

En Brasil, el estudio «Madurez ESG en las empresas brasileñas: avances y desafíos 2024«, de Beon ESG y Aberje, entrevistó a 401 líderes y reveló que el 54% de las grandes empresas tienen estrategias de sostenibilidad, pero enfrentan desafíos en métricas y transparencia. El informe «ESG en la Industria Brasileña«, del Pacto Global de las Naciones Unidas, destaca que el 78,4% de las organizaciones han incorporado ESG, con énfasis en las grandes industrias.

En América Latina, el estudio «Sostenibilidad en la Agenda de los Líderes Latinoamericanos» de SAP entrevistó a 400 empresas y destacó el crecimiento acelerado de la adopción de ESG, con énfasis en Brasil. Forbes, en «ESG Beyond Borders«, discute la importancia de la sostenibilidad en la cadena de valor, destacando la posición de Brasil como un actor crucial en la agenda global de sostenibilidad. En América del Norte, el estudio «Global Manufacturing Prospects 2023» de KPMG analizó a 182 directores ejecutivos y destacó los desafíos en ESG, retención de talento y tecnología, además de los objetivos de neutralidad de carbono.

Gestión Energética con ISO 50001: Estandarización y Eficiencia

La ISO 50001 es una herramienta de gestión centrada en el control de la energía, que sirve como instrumento esencial para la estandarización de la gestión de la energía. Se puede implementar en industrias de diferentes niveles de madurez, que utilizan diversas fuentes de energía, desde la electricidad hasta el gas. Sus lineamientos fueron incorporados al Plan Nacional de Eficiencia Energética (PNEf) y al Plan Nacional de Energía 2030, como mecanismos de ahorro de consumo.

En Brasil, la ISO 50001 está representada por la ABNT y su aplicación en las industrias sigue un proceso estructurado, que incluye:

  1. Análisis del contexto: Comprender las necesidades y expectativas de las partes interesadas, determinar el alcance y la estructura del Sistema de Gestión de la Energía (SGA).
  2. Compromiso con el liderazgo: Definir la política, las responsabilidades y las autoridades energéticas.
  3. Establecer metas energéticas: Planificar para alcanzar estas metas.
  4. Gestión del uso y consumo de energía: Implantación de sistemas, comunicación y documentación.

Para alcanzar los objetivos definidos, la ISO 50001 se centra en la búsqueda de la mejora continua, utilizando dos herramientas básicas: el ciclo PDCA del área de calidad y el nivel de consumo energético del área de termodinámica. La siguiente figura ilustra cómo funciona este proceso.

PDCA cycle
Copyright: ISO/ABNT (2011)

norma ISO 50001 para establecer una línea de base y mejorar a un ritmo adecuado. Esto se hace independientemente del contexto, lo que significa que no existen objetivos absolutos de rendimiento energético más allá de los establecidos en la política energética de la industria y el cumplimiento de los requisitos legales. Por lo tanto, dos organizaciones que realizan operaciones similares, pero con diferentes rendimientos energéticos, pueden cumplir con sus requisitos (ISO 50001, 2011).

ESG: Sostenibilidad que genera resultados

Según Bureau Veritas (2020), empresa francesa especializada en ensayos de inspección,  la certificación ISO 50001  puede mejorar el rendimiento energético hasta en un 30%. Además, la misma institución estima que la norma impacta positivamente en el 60% del consumo total de energía del mundo. Estos beneficios han alentado al Gobierno brasileño a crear varios programas e iniciativas destinados a la eficiencia energética y la sostenibilidad.

El Programa de Eficiencia Energética (PEE) tiene como objetivo promover el uso eficiente de la electricidad a través de la adopción de diversas tecnologías y prácticas en la vida cotidiana. Enfocados en la industria, contamos con el Programa Brasileño de Etiquetado (PBE), que clasifica los productos según la eficiencia energética, y el Programa de Conservación de Electricidad (Procel).

Estas acciones incentivan a la industria a producir y a los consumidores a elegir productos más eficientes, que consumen menos energía. De acuerdo con Sebrae (2023), las acciones de Procel, al etiquetar productos que utilizan electricidad, resultaron en ahorros de 23 TWh, lo que representa el 4,87% del consumo de electricidad en 2018.

Además de los beneficios financieros y medioambientales, el uso eficiente de la energía también repercute en otras áreas. La ONG American Council for an Energy-Efficient Economy (2022) muestra que una reducción del 15% en el consumo anual de energía se traduciría en 2.190 vidas salvadas. Estos datos refuerzan que los programas traen muchos resultados positivos, impactando en todo el medio ambiente de manera significativa.

Ciencia de Datos: Pilar del Desarrollo Sostenible

La implementación de normas y programas como la ISO 50001 reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, disminuye los costos de energía y mitiga otros impactos ambientales asociados con la gestión de la energía. Además, la ISO 50001 promueve la transparencia organizacional y facilita la comunicación en la gestión de los recursos energéticos, sirviendo de base para la evaluación y priorización de la aplicación de nuevas tecnologías efectivas, que permitan la integración con otros sistemas.

Para asegurar que la producción esté alineada con las metas y objetivos establecidos, es fundamental que la industria instale sistemas de monitoreo y medición de indicadores, requisito previo de la norma. Una de las opciones para ello es la implementación de soluciones que permitan la recopilación y análisis de datos. A partir de estos datos, es posible comprender mejor los patrones de consumo y ayudar en la toma de decisiones relacionadas con el uso de la energía. Esta digitalización también permite revisar la efectividad del ciclo actual, a través de la historia puesta a disposición, promoviendo la mejora continua.

Estas tecnologías permiten la integración con otros sistemas, y también se pueden utilizar para monitorizar otros recursos, como el agua. Por ejemplo, el monitoreo inteligente de este recurso en una industria de bebidas ha dado como resultado un uso más eficiente y menos desperdicio.

Al igual que la ISO 50001, la cultura de datos se puede implementar en industrias con diferentes niveles de madurez. Este estándar es solo un ejemplo de cómo  se pueden ejecutar las acciones ESG. A través de la digitalización, es posible descubrir y explorar diversas mejoras que contribuyan al desarrollo sostenible y eleven la industria a un nuevo nivel de productividad.

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